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Gracias a la magia audiovisual de José Nieto, los que no pudisteis venir a la presentación de "El Juego de las Esferas" en la Librería Café Ubik en Valencia, tenéis ahora ocasión de verla en vídeo.
Como veréis, el contenido de la charla fue sobre todo divulgativo, aunque también espero haber dado algunas claves sobre la Trilogía de las Esferas que pueden no ser visibles a primera vista.
Quiero dar la gracias a todos los que participasteis en vivo, y muy especialmente a Carolina García, que me ayudó con la presentación.
La próxima charla sobre "El Juego de las Esferas" será en la Hispacon, con la inestimable ayuda del periodista, escritor y guionista Emili Piera.
En las próximas semanas se han juntado varias presentaciones de mis obras, que listo a continuación por si os interesan y podéis asistir, y voy añadiendo imágenes de aquellas que se van celebrando:
Presentación de la antología El Abismo Mecánico (relatos sobre inteligencia artificial), con mi relato "El corazón en la máquina", el Sábado 10 de Octubre durante la celebración de la CIFICOM en Valencia.
(Actualizado 11 de Octubre) Ha sido fantástico compartir mesa con otros autores y autoras seleccionados para la antología, hablar de nuestras historias (de ficción y reales), y poder agradecer en persona a Sergio Mars y Vicente Hernándiz su increíble trabajo para llevarlo todo adelante. Estas fotos las he robado descaradamente a unos y otras:
(Actualizado 26 de Octubre)
Por suerte, tenemos ahora un magnífico vídeo de los premios y las intervenciones de los 'seleccionadores' y autores. Los comentarios sobre mi cuento los podéis encontrar a partir del minuto 28:24.
Y aquí tenéis unas cuantas fotos del evento, cortesía del maestro Sergi Albir (Archerphoto), cuya obra podéis ver también en su cuenta de Flickr. Muchas gracias a todos los amigos y desconocidos que vinisteis para acompañarme y en especial a Carolina García que me ayudó con la presentación.
El 31 de Octubre y 1 de Noviembre, en la Hispacon 2015 en Granada (GrxCon), repetiré presentación de los libros de la Trilogía de las Esferas, esta vez con Emili Piera, y además ofreceré una charla con el título "Stanislaw Lem: Futurología para Naúfragos", y también participaré con el editor Sergio Mars y otros autores en una mesa redonda sobre Inteligencia Artificial al hilo de la publicación de la antología "El Abismo Mecánico":
El horario definitivo es el siguiente:
SABADO 31
11:00 – 11:30“El juego de las Esferas”, de Salvador Bayarri
13:00 – 13:50El abismo mecánico, con Sergio Mars y Salvador Bayarri
DOMINGO 1
13:00 – 14:00Stanislaw Lem: Futurología para Naufragos, por Salvador Bayarri
(Actualizado el 3 de Noviembre)
Y ya tenemos algunas fotografías de la presentación de El Abismo Mecánico, donde --moderados por Sergio Mars-- Javier Castañeda, Pedro Moscatel y yo tuvimos ocasión de charlar sobre Inteligencia Artificial con una audiencia muy participativa.
(Actualizado 14 de Noviembre)
Gracias a Ramón Castillo Rodríguez, que tuvo la paciencia de grabar a mano alzada parte de la presentación/mesa redonda, tenemos este estupendo vídeo:
Y el vídeo de la presentación sobre Stanislaw Lem ya está disponible en esta entrada. Espero que os guste. Para mí fue un enorme placer hablar de este excepcional autor polaco y sus curiosas ideas.
¡Y recordad que la primera parte está disponible de forma gratuita en versión electrónica!
Aprovecho para daros las gracias a todos los que me habéis apoyado (e insistido) para que terminara, y trasmitir mis felicitaciones a Alex Drasse por la magnífica portada.
Ahora me reservo una temporada para hacer otras cosas, y luego vuelvo con la tercera :-)
Ya están listas las tres ilustraciones que sirven para orientar al lector en tres de los lugares donde transcurre la trama de El Juego de las Esferas.
La verdad es que no puedo contaros mucho sobre ellos, para evitar los spoilers. Tendréis que esperar a la novela para saber más, pero mientras tanto podéis divertiros especulando...
Hasta pronto con más noticias sobre la Trilogía de las Esferas.
Si os habéis preguntado por la inactividad del blog en las últimas semanas, la razón ha sido la frenética revisión de mi próxima novela "El Juego de las Esferas", la segunda parte de la Trilogía de las Esferas.
En las próximas entradas iré filtrando algún material del nuevo libro. De momento, os dejo con un 'teaser' para los fans más 'hard', un texto que irá como apéndice técnico en la novela. Pero no os preocupéis, la novela sigue siendo sobre todo una historia de aventuras y suspense :-)
Hasta pronto,
Salvador
P.D. Tomlin Rudenlo es un personaje de la novela. R.L. Backward es el nombre casi ficticio de un físico, y el artículo que se menciona es inventado (al menos hasta donde yo sé). Podéis encontrar más explicaciones sobre la Relatividad en esta entrada.
Notas
de Tomlin Rudenlo sobre el artículo de R. L. Backward: “Comunicación
instantánea mediante taquiones”
Backward parte de la
interpretación clásica de la Teoría de la Relatividad de Einstein: la materia ordinaria no puede superar la
velocidad de la luz. Si imaginamos todos los posibles movimientos en línea
recta de un objeto a partir de una posición en el espacio y el tiempo (punto
central), estos movimientos deben caer dentro de un cono orientado hacia el eje
del tiempo.
Cuanto más rápido se
mueva el objeto, mayor trecho de espacio cubre en una unidad de tiempo y su línea
de movimiento tiene menor inclinación, hasta llegar a la línea que representa
la luz, de la cual no puede bajar.
Sin embargo, si
existieran las partículas hipotéticas conocidas como taquiones, de masa imaginaria, se moverían siempre más rápido que la
materia ordinaria y que la luz, siguiendo líneas con mayor inclinación. Además,
según se sigue de las ecuaciones, su movimiento sería inverso en el tiempo.
La teoría de Backward
es que podemos combinar la transmisión de señales mediante ondas electromagnéticas
normales (que viajan a la velocidad de la luz) con el envío de partículas taquiónicas
para conseguir la comunicación prácticamente instantánea entre lugares alejados,
sin producir paradojas.
En la comunicación
lumínica ordinaria las ondas electromagnéticas (formadas por fotones) viajan a
la velocidad de la luz entre un lugar y otro. Cuando recibimos la respuesta a
un mensaje ha pasado un tiempo considerable. Por ejemplo, si enviamos un
mensaje a una estrella situada a 5 años-luz, la contestación tardará al menos 10
años en llegar hasta nosotros.
Sin embargo, si para la comunicación de vuelta utilizamos taquiones que viajen a una velocidad justo por encima de la luz (pero hacia atrás en el tiempo), la respuesta llegará poco después de que hayamos enviado el mensaje original (figura izquierda).
Como los taquiones no
pueden moverse más lento (con mayor inclinación) que la luz, evitamos que su movimiento
hacia atrás en el tiempo sea demasiado rápido. Como consecuencia, no es posible
que lleguen antes de que salga el mensaje original (figura derecha), soslayando
así posibles paradojas causales.
La forma esférica recoge muchos de los mismos elementos simbólicos que identificamos con el círculo.
En el ámbito social, un círculo o esfera puede tener una connotación igualitaria (todos los puntos en su borde son iguales). Muchas asociaciones se llaman 'círculos', y hablamos también de la esfera pública.
Sin embargo, estas formas también pueden tener una connotación de dependencia o influencia a partir de una figura o punto central. Hablamos de esferas de poder o las esferas de influencia, y del círculo de confianza de una persona.
Sin embargo, en esta entrada vamos a centrarnos en el uso simbólico de la forma esférica al referirnos a objetos físicos, sean reales o imaginarios.
Círculos y esferas en la antigüedad
En toda la cultura antigua, el círculo y la esfera tenían un papel importante en la representación de la perfección y la divinidad.
Simbolizando al Sol, el círculo aparece en la representación del dios supremo Ra (dios solar) y de otros dioses del panteón egipcio,
Un halo solar aparece en otras divinidades relacionadas con el astro rey, como la persa Mitra,
Convirtiéndose después en la aureola de la imaginería cristiana,
Para Aristóteles, desde un punto de vista filosófico-matemático, el círculo representaba también la perfección del movimiento eterno. Al contrario que en la concepción moderna, para el filósofo griego un movimiento eterno y perfecto no podía tener lugar en línea recta (como la caída de un peso en la Tierra) sino en círculo como los movimientos de los astros en el cielo.
En otras culturas antiguas, como las americanas, el círculo representaba el paso interminable y previsible de las estaciones, el eterno ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento. Los calendarios y figuras que representaban el paso del tiempo siempre aparecían como círculos:
Aunque debió ser para ellas un desafío técnico, algunas culturas antiguas se empeñaron en esculpir esferas de singular perfección, sin que se sepa a ciencia cierta su origen y significado.
Así, por ejemplo, los celtas que vivieron en Escocia hace 5.000 años produjeron formas esféricas con diferentes patrones geométricos:
En varios lugares de Costa Rica se encuentran bolas de piedra de tamaños muy diferentes (algunas de hasta tres metros), datadas en la época precolombina. En algunos casos tienen grabados petroglifos en su superficie.
Por otra parte, las esferas son en otras ocasiones formaciones naturales, como las piedras bola de Ahualulco, en Méjico:
Unas esferas huecas naturales de increíble belleza son las geodas, formadas por la cristalización dentro de burbujas o huecos en las rocas:
La geoda gigante de Pulpí en Almería tiene 9 metros de tamaño en su diámetro más grande.
En Marte, el rover Opportunity ha encontrado depósitos de pequeñas esferas, cuyo origen geológico aún no está completamente claro.
Pequeñas esferas vivas
Además de los átomos, la evolución ha producido formas esféricas microscópicas, que por su poder simbólico sirven muchas veces de inspiración para objetos y personajes de ficción.
Por ejemplo, la esfera de los óvulos o huevos puede representar un espacio de difícil acceso donde se oculta un valioso tesoro o un secreto esperando ser encontrado.
Una esfera simboliza también la fertilidad por su asociación con el óvulo, con la forma redondeada del vientre de una embarazada y con los gametos masculinos (con su cabeza en el caso de los espermatozoides, o con el polen de las plantas, que carece de cola):
Por otro lado también existen esferas biológicas amenazadoras, como los virus que adoptan esta forma. Aquí está el virus de inmunodeficiencia humana causante del SIDA, y una de las variantes del virus de la gripe:
El ojo esférico
Quizás por el símil con el globo ocular, las esferas también suelen simbolizar una capacidad de visión especial.
El extraordinario artista flamenco M.C. Escher utilizó frecuentemente la distorsión esférica para jugar con nuestros conceptos del espacio, la forma y el fondo. De hecho, cuando realizó sus autorretratos, escogió su propio reflejo en una esfera:
La bola de cristal de las adivinas es precisamente una esfera que permite ver lo que ha sido, podría ser, o será... al menos en la imaginación de quien la utiliza.
Pero para mí la verdadera Bola de Cristal siempre será ésta:
J.R.R. Tolkien le dio la vuelta genialmente al concepto de bola de cristal con los Palantires que aparecen en El Señor de los Anillos. Estas esferas en principio servían para ver a distancia y comunicarse de un lugar a otro, pero acaban convirtiéndose en un medio por el que Sauron, al enviar imágenes engañosas, causa el terror en los que se asoman a ellas (¿una premonición de la televisión?):
En El Mago de Oz, la bola de cristal de la Bruja Mala del Oeste también tiene usos similares: permite a la bruja ver lo que sucede en otros lugares y aterrorizar a Dorothy:
Esferas de poder
Las esferas son frecuentemente objetos que contienen o dan acceso a un gran poder. Algunos aún interpretan esto literalmente.
Un paradigma de las esferas de poder serían las siete Bolas del Dragón que aparecen en la serie del mismo nombre, y que una vez reunidas sirven para llamar al dragón Shelong para solicitarle deseos. Se trata de una fantástica historia épica en forma de manga japonés.
Los Silmariles fueron utilizados por J.R.R. Tolkien como eje de su mitología más temprana, y resultan en muchos aspectos antecesoras y equivalentes a la historia más conocida del Anillo:
Una de esas películas fantásticas que de momento ha caído en el olvido (hasta que Hollywood haga el correspondiente remake) es Starman, donde Jeff Bridges encarna a un alienígena que toma forma humana y utiliza una esfera para obrar 'milagros'. En la escena final, Starman es recogido por una nave también esférica, y deja su objeto milagroso en manos de la chica.
También hubo una serie 'spin-off' de la película, que no estaba mal, donde la esferita seguía haciendo milagros.
Otro invento japonés, Pokemon, además de llenarnos de cartas y merchandising también nos trajo la bola que captura y retiene mágicamente a los pequeños bichos luchadores:
Esferas en el cosmos
La asociación relación que existía en la antigüedad entre la esfera y lo perfecto tiene seguramente que ver con la idea de que el espacio más allá de la Tierra, el ámbito celestial, estaría formado por esferas cristalinas e invisibles que arrastrarían a los planetas y el mismo Sol en su suave movimiento.
En su formulación geocéntrica original el Sol también daba vueltas a la Tierra central. Sin embargo, este modelo tan sencillo no explicaba observaciones como el movimiento retrógrado de los planetas en el firmamento, por lo cual Ptolomeo tuvo que añadir esferas que giraban ancladas en puntos de otras esferas. Vamos, un lío de giros para salvar la idea de las esferas perfectas.
Cuando Copérnico propuso llevar el Sol al centro para simplificar el modelo, aún mantuvo que las órbitas debían ser circulares y guiadas por esferas giratorias.
La puntilla a este modelo heredado del Medievo la dieron Galileo y Kepler. Galilei escandalizó a los aristotélicos y la Iglesia con sus observaciones de que la Luna tenía montañas y el Sol manchas cambiantes, y por tanto que ninguno de esos astros eran esferas perfectas e inmutables.
Posteriormente Kepler demostró que las órbitas de los planetas no eran circulares, sino elípticas, abriendo la puerta a la Ley de Gravitación de Newton.
En la cosmología hindú las esferas también juegan un papel importante. En una versión del mito de la creación, el universo nace de un 'útero dorado' o huevo cósmico. En realidad los hindúes creen en múltiples universos, los cuales en la visión antigua eran esferas llenas de líquido hasta la mitad, donde flotan las diferentes encarnaciones de los dioses y los mundos físicos.
Modernamente resulta obvio ver que cuando los objetos del universo adquieren un gran tamaño, al agruparse el gas, el polvo o los fragmentos rocosos por efecto de la gravedad, la misma fuerza les obliga a adoptar una forma esférica.
Cuando el colapso gravitatorio produce un giro muy rápido por conservación del momento angular (por ejemplo, en la formación de los sistemas solares y galaxias), la esfera se achata, incluso se convierte en un disco.
Las estrellas de neutrones, resultado de la contracción del núcleo de una estrella masiva, tienen forma más o menos esférica:
Incluso el horizonte de sucesos de un agujero negro es esférico, aunque puede deformarse si el agujero gira rápidamente:
¿Y qué sucede con el universo como tal? ¿Es esférico? Bueno, dejaremos esta cuestión para otra entrada. De momento baste decir que el universo observable desde la Tierra sí es esférico. La razón es sencilla: cuanto más lejos miramos vemos más atrás en el tiempo, ya que la luz nos llega desde un origen más antiguo.
Si enfocamos una antena de microondas a la distancia más lejana que podemos observar llegamos a medir la radiación electromágnética resultante del desacoplamiento entre materia y luz cuando el universo tenía unos 380.000 años solamente. Este fondo de radiación proviene de una distancia de unos 13 millones de años-luz de nosotros.
Además de los cuerpos 'sólidos', en el universo visible podemos observar también muchas nubes de gas (nebulosas o nébulas) de forma casi esférica, producidas por diferentes procesos.
Las nebulosas planetarias son en realidad los restos de las capas exteriores de una estrella similar a nuestro Sol, expulsadas en las últimas fases de su vida, quedando su centro convertido en una estrella enana. Los resultados son sobrecogedores.
En el proceso de explosión de una supernova, cuando una estrella bastante más masiva que el Sol se colapsa en una estrella de neutrones o agujero negro, expulsa todas sus capas exteriores al espacio en una reacción tan energética que genera átomos pesados como el uranio. Las nebulosas resultantes muestran a las claras su origen violento:
Naves ahuevadas
Aunque no parezca a priori una forma muy interesante para una nave, la esfera se ha utilizado frecuentemente en la construcción de vehículos espaciales. Desde el punto de vista de la ingeniería, la esfera es una buena opción, ya que permite alojar el máximo de espacio dentro de una superficie mínima, y también resulta muy resistente a las fuerzas externas o la presión interna.
Hemos visto ya la nave de la secuencia final de Starman:
Bastante parecida es la nave que aparece en la versión moderna de Ultimátum a la Tierra:
La influencia de las formas biológicas esféricas es evidente en los diseños de las naves que van a Júpiter en la película 2001. La Discovery está claramente inspirada en la forma de un espermatozoide, ya que el viaje a Júpiter se enlaza con la metáfora de la fecundación del espacio/universo por parte de la especie humana (Júpiter representaría el óvulo).
En este diseño se ha destacado aún más la similitud:
El módulo de Actividad Extra-Vehicular de 2001 ("EVA pod" en inglés) flota en la negrura del vacío como una célula o un virus, que puede actuar solamente con sus diminutos brazos:
Otra nave esférica que merece la pena nombrar es la no-nave que aparece originalmente en Herejes de Dune (y que es retomada en alguna de las precuelas de la saga, no recuerdo cuál). Esta nave es impermeable a la visión presciente y por tanto es utilizada por los protagonistas en Dune: Casa Capitular y las secuelas para escapar de los misteriosos enemigos.
Esferas malignas
Seguimos viendo naves esféricas, esta vez representando al poder maligno, como la impresionante Estrella de la Muerte:
También algunas de las naves Borg en el universo de Star Trek: La Nueva Generación tienen forma de esfera (se ve que los Borg tienen una obsesión platónica con los sólidos simples):
Otra esfera de brillo verde (color que parece asociado frecuentemente a los objetos malignos) aparece como hilo conductor de la interesante película clásica de ciencia-ficción adulta Heavy Metal:
En la novela y adaptación cinematográfica de Esfera, de Michael Crichton, la misteriosa presencia de origen desconocido hace de las suyas con las mentes de los protagonistas.
Y en El Quinto Elemento, el Mal puro es representado por una esfera de tamaño planetario que crece sin parar:
También una esfera traicionera estuvo a punto de librarnos de Indiana Jones en la inolvidable primera secuencia de la saga:
Otros usos
Pero las esferas tienen usos menos épicos y malignos. Algunos usos son artístico-conceptuales:
En el siguiente libro de la trilogía, El Juego de las Esferas, se revelarán muchos de sus sorprendentes secretos. Mientras tanto, intentad adivinar cuáles de los significados que hemos discutido en esta entrada se aplican a estos enigmáticos objetos.
En esta entrada del blog podéis ver más imágenes interesantes de esferas.